Aquel día sus manos recorrieron mi cuerpo sin que nada importase. Dentro de mi cabeza, en vez de estallar miles de dudas, preguntas o temores, no podía dejar de repetir, bésame, bésame, bésame. Pero no lo hizo, se limitó a acariciar mi vientre y mi espalda, acercándose cada vez más a mi pecho, como en un juego para ver hasta dónde podía llegar.
Al final no aguanté más y la besé. Sin decir nada nos besamos toda la noche, nos acariciamos y nos calentamos, hablando claramente, pero no pasó nada más. Aunque teniendo en cuenta que nunca me había liado con una mujer, ya era un paso bastante grande. Más tarde entró alguien en la habitación que compartíamos con otras cuatro chicas. Ella se fue para su cama y todo quedó ahí. Sólo recuerdo que me dormí con una sonrisa en los labios.
Al día siguiente fue un poco raro, ella se levantó antes que yo, estaba en la cafetería tomando un café, no hablamos del tema pero se nos escapaba la risa. Al volver a la habitación ella me dijo que se arrepentía, porque era muy típico que la amiga hetero se liase con la amiga lesbiana para experimentar, a lo que yo respondí con un beso que dio paso a una relación de año y medio. Al principio con sus más y sus menos, luego con la distancia y ahora con el día a día.
Mi vida ha cambiado. Ha dado un giro de 360 grados.
Publico este blog para poner orden en mis pensamientos, expresarme, aclararme o simplemente desahogarme. Pero lo mejor será empezar por el principio:
Llevaba muchos años esperando dar este paso, soñándolo, dándole miles de principios, nudos y desenlaces, pero siempre con la misma esencia y siempre con el mismo destino, Madrid.
Después de años vagando por mi vida, decidí volver a lo que había empezado y acabar los estudios para poder marcharme. Cuando me quedaba sólo un año, mi vida dio el primer cambio, conocí a una chica, bueno, ya la conocía, pero ese verano la conocí de otra manera y sin saber cómo me enamoré como nunca me había enamorado antes; y lo mejor es que ella de mi también. Al principio fue duro, pero no porque tuviera dudas existenciales por el hecho de que fuera una mujer, ese tema lo trataré en otro post, sino porque ella vivía en la ciudad en la que siempre había querido vivir y yo a muchas horas de viaje. La distancia duele como si te arrancaran la piel a tiras, pero el curso terminó y las puertas se me abrieron. Busqué un trabajo, me matriculé en la universidad y me fui a vivir con ella.
De esto hace ya unos meses y nunca había sido tan feliz, es duro trabajar, estudiar, llevar una casa y una relación, pero me siento llena.
Llevaba tiempo pensando en publicar un blog para expresar lo que mi nueva vida me da, pero quería esperar a estar segura de todo lo que siento y ahora que ya lo estoy, lo publico. Aunque sólo sea para recordar en el futuro que un día fui valiente.
